Estaríamos juntos todo el tiempo hasta quedarnos sin aliento. Pero todo acabó y lo de menos es buscar una forma de entenderlo. Solía pensar que la vida es un juego, y la pura verdad es que aún lo creo.
Y comernos el mundo, vaya ilusos.
. . Por los días salvajes apurando nuestro futuro en la palma de las manos . . .
